L'Argentina di origine italiana

07-11-2017 | Attualit谩

Por fin! Col贸n otra vez de pie en lo alto de su monumento

Esta tarde colocaron la estatua de Crist贸bal Col贸n en lo alto del pedestal de su monumento. Se van terminando las tareas de rearmado y la colocaci贸n de la estatua del Navegante genov茅s marca el retorno de la obra a su antiguo esplendor y la terminaci贸n de una lucha por verla nuevamente de pie.

Prosiguen las obras de rearmado del monumento a Cristóbal Colón en su nuevo emplazamiento de la Costanera, frente al Aeroparque Jorge Newbery y esta tarde se vivió un momento muy emocionante cuando la imponente estatua del Gran Navegante fue posada en lo alto del pedestal, de la gran obra realizada hace un siglo por el escultor florentino Arnaldo Zocchi.

Un grupo de dirigentes de la colectividad italiana, así como algunos funcionarios de la Secretaría General de la Presidencia y del Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires presenciaron esta tarde las maniobras de los expertos y de la grúa, realizados bajo responsabilidad del arquitecto Javier Urani y las instrucciones de Pedro Nadal contratista de la obra.

Un gran remolque había trasladado la figura de Colón desde el ingreso del predio, el espigón Puerto Argentino, hasta cerca de la base del monumento emplazada casi en el extremo de la estructura que antiguamente servía de muelle de amarre de los hidroaviones.

La estatua estaba unida por arneses a una gigantesca grúa que poco después de las 16 horas empezó a elevarla lentamente, liberándola de la estructura de seguridad que la había cuidado desde hace tres años, cuando las más de doscientas piezas que componen el monumento, fueron trasladadas desde el emplazamiento original en el Parque Colón, al espigón Puerto Argentino.

La grúa siguió elevando la estatua y desplazándola hasta colocarla por encima del pedestal, a unos tres metros del mismo. En ese momento el movimiento se detuvo. Colón quedó mirando hacia donde estaba emplazado hasta que el capricho de Cristina Fernández de Kirchner determinó que fuera retirado el regalo que la colectividad italiana le había hecho a la Argentina, adhiriendo a su primer centenario.

Mientras pensábamos esto, la grúa retomó su trabajo y empezó a hacer descender lentamente, con mucho cuidado, la blanca estatua del genovés. Cuatro operarios fueron indicando el lugar y la posición exacta en la que debía ser colocada. Y así quedó Colombo, mirando al río, a  quienes llegan a esta ciudad del Plata. Dándoles la bienvenida y contándoles que, aunque cada tanto hagamos algún berrinche, porque todavía somos un poco inmaduros, este país sigue abriéndose a todos los hombres de buena voluntad que quieran habitar el suelo argentino. Como lo hicieron millones de inmigrantes, incluyendo los tres millones de italianos que contribuyeron y aun hoy hacen su aporte, para hacer de la Argentina un gran país, del que se enamoran casi todos los que llegan a él.

Misión cumplida! dijo sonriente Darío Signorini. El principal dirigente de la colectividad italiana de Buenos Aires y sus colaboradores, tenían motivos de sobra para sonreir.

Comentarios

Envie sus Comentarios

Ingrese codigo de seguridad: